Para la mayor comodidad encontrará dos camas, una a mano izquierda y la otra a la derecha, laca a mano izquierda es blanda, cómoda, pero con unos resortes del infierno que te chuzan cuando duermes (esa es mi cama), y la cama a mano derecha es muy cómoda, grande y suavecita, están separadas por un mueble café de dudosa procedencia, que se utiliza para guardar ropa interior y artículos varios, sobre éste se encuentra un ventilador turbo para las noches calurosas. En la pared que se ve al entrar a la pieza de arribita tiene dos repisas las cuales están sobre las dos camas, mal armadas y no muy bien sostenidas, representando un peligro inminente, ya que parecen como si se fueran a caer en cualquier momento; debajo de estas están colgadas las gorras, cables y varios audífonos, en medio de todo esto hay un cuadro de un ángel y debajo 3 figurillas de otros ángeles. al lado de la puerta encontrará una maravillosa ventana con vista al corredor del segundo piso, no refresca , no ilumina, pero es un hermoso adorno con cortina incluida. Por las cercanías de la ventana se encontrará un mueble de cuatro repisas con una cantidad exorbitante de muñecos coleccionables y una foto de mi persona con un marco de un pececito; en el techo hay 3 bombillos de los cuales no tendrá ninguno a su disposición, a menos de que quiera armar un rumba en la pieza, ya que el único que funciona alumbra como si fuera un strover; hay un maravilloso atrapa sueños colgado en el techo, de color café, con bolas verdes y algunas plumas adheridas a él, encontrado arriba de la cama izquierda, a un costado de esta misma hay dos closets metálicos de color blanco, con un pequeño espacio entre ellos donde se encuentra el televisor, para disfrutar todo tipo de telenovelas, y se maneja con un control enrollado en pura cinta de enmascarar para que no se le caigan las pilas, sobre el tv hay todo tipo de adornos, muñecos con imanes en la parte inferior, una calavera de caucho, de color café, con los ojos rojos y el talco para los pies.
La ropa sucia esta encima de un sillita azul de plástico, donde pasaba las noches sentado cuando era pequeño, hasta que se le partió una pata y ahora solo sirve para ponerle cosas encima; las baldosas de la pieza son de color blanco, con unos pequeños rayones de rosado, pero lo único que se siente al pisar esas baldosas es un frió el hijuemadre, que te corre por todo el cuerpo empezando por las plantas de los pies, pero en fin es un cuarto muy acogedor, donde se pueden pasar buenos momentos.
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